La introducción de la vía transdérmica en el tratamiento del dolor crónico ha supuesto un gran avance para el control sintomático, especialmente en aquellos pacientes que por su situación clínica deben seguir una atención domiciliaria. En este trabajo se expone la experiencia en el último año de los pacientes atendidos por la Unidad Multidisciplinar.
Se ha realizado un estudio descriptivo prospectivo sobre una muestra de 29 sujetos con dolor crónico, de los cuales el 55% fueron varones y el 45% mujeres. La edad media fue de 63,9 años, con un rango entre 33 y 89 años. Se recogieron datos sociodemográficos, diagnóstico, dosis inicial y dosis final, uso previo de morfina, motivo de retirada y efectos secundarios.
Los resultados obtenidos fueron los siguientes: El 79,3% (n=23) de los pacientes fueron pacientes oncológicos (21% neoplasia de pulmón) y el 20,&% (n=6) con patología no oncológica. En cuanto a las dosis, el 48,2% iniciaron el tratamiento con dosis de 25Mg/h. En cuanto a las dosis finales, existe una gran variabilidad (dosis finales entre 25 Mg/h y 300 Mg/h). No existió cambio o aumento de dosis durante el periodo de seguimiento en el 37,9% de los pacientes. El 62% habían llevado previamente morfina, y el resto (32%) iniciaron directamente el tercer escalón con fentanilo transdérmico. Sólo existieron 3 casos de retirada del parche por falta de respuesta adecuada, y no existió ningún caso que precisara la retirada por efectos secundarios o intolerancia.
En nuestra experiencia el parche de fentanilo transdérmico se ha mostrado eficaz para el control del dolor crónico en pacientes atendidos en domicilio.