El tratamiento adecuado del dolor crónico, requiere el uso de fármacos a largo plazo y entre ellos, los opioides. El último de ellos el fentanilo transdérmico (TTS, el cual representa una alternativa útil en el tercer escalón de la escala analgésica de la OMS.
Objetivos. Evaluar la eficacia clínica y los efectos secundarios del fentanilo transdérmico en nuestra población de estudio (Unidad de Dolor).
Métodos. Estudio retrospectivo que incluye pacientes afectos de dolor crónico de origen oncológico y no oncológico tratados con TTS. Todos los pacientes tratados presentaban dificultades en la ingesta de fármacos por vía oral, intolerancia gastrointestinal severa como efecto secundario de los opioides o la no posibilidad de seguir una administración pautada correctamente.
Se determinan los datos epidemiológicos, la patología de los pacientes, las dosis iniciales y finales del TTS, los efectos secundarios observados y el grado de satisfacción obtenido.
Resultados. De los 34 pacientes estudiados, el 61% (21) presentaban una patología oncológica y los trece restantes: 4 FBSS, 4 lumbalgias, 2 artropatías degenerativas, 1 dolor de origen central, 1 polineuropatía diabética, 1 toracalgia.
La dosis inicial media fue de 38,89 y la final de 64,81 µg/hora.
Los efectos indeseables se presentaron en 15 pacientes (44%): somnolencia 7 (20%), constipación 4 (11%), náuseas y vómitos 3 (8,8%), cefalea 1 (2,8%). El grado de satisfacción fue muy bueno en un 52%, bueno 26%, regular 17,6% y no mejora 5%.
Conclusiones. El TTS es un potente opioide que constituye una alternativa muy interesante en el tercer nivel de la escala analgésica de la OMS. Especialmente indicado cuando aparece intolerancia por vía oral o efectos secundarios indeseables que obligan a suspender la medicación por otras vías.
Destacamos su fácil aplicación, su buena tolerancia con muy pocos efectos secundarios, analgesia de larga duración (48-72 horas) y la excelente aceptación por parte del paciente.
Pensamos que es conveniente hacer una titulación previa, ya sea vía oral o parenteral, con opioides de acción corta, control estricto de los pacientes por el médico que ha prescrito el TTS y establecer un contrato de morfina a los pacientes oncológicos.