Introducción. Aún siendo la carbamazepina un fármaco bastante seguro son numerosos sus efectos secundarios. Entre ellos alteraciones digestivas, cerebelosas y de la función óculo-motora, reacciones alérgicas con manifestaciones cutáneas, reacciones tipo lupus eritematoso, discrasias sanguíneas, alteraciones cardiacas, parestesias, cefaleas y actividad antidiurética a nivel renal.
Caso clínico. Varón de 56 años de edad en tratamiento con carbamazepina por dolor neuropático, secundario a traumatismo en tobillo. Ocho meses después de iniciado el tratamiento presenta cuadro de hipertrofia ungueal, con progresiva fragmentación y pérdida ungueal en dedos de pies y manos; tras la supresión de la carbamazepina el proceso remitió de forma progresiva, alcanzando la normalidad siete meses después (se presenta iconografía de la evolución del proceso).
Conclusiones. Ante la evidente mejoría tras la supresión del fármaco podemos atribuir esta alteración al tratamiento crónico con carbamazepina, habiendo encontrado tan sólo un caso publicado a nivel mundial.