Introducción. La Termografía Infrarroja (TI) es una técnica diagnóstica muy útil en Medicina del Dolor. Presentamos tres casos en donde la TI ha contribuido decisivamente a confirmar diagnósticos clínicos sin otras pruebas complementarias positivas.
Material y métodos. Todas las termografías se realizaron en un laboratorio con control ambiental de Tª (21 °C) y humedad 70% y libre de exposición a la luz solar y fuentes de calor. Se empleó el equipo Agema Thermovision 900.
Caso n° 1. Varón de 26 años, que sufrió accidente de trafico con choque frontal. Sufre una contusión directa en zona esternal, que tras un año del accidente persiste la sintomatología. La RMN, Gammagrafía y Rx fueron normales. La TI detectó un aumento focal de Tª en la segunda articulación condroesternal izquierda. Se admitió la secuela de Sd. de Tietze.
Caso n° 2. Varón de 46 años, charcutero. Sufrió una amputación traumática del tercer dedo y dos intervenciones posteriores para resecar un neuroma recidivante. El paciente tenía una buena movilidad y mostraba una alodinia e hiperpatía en dicho dedo. El EMG no era concluyente y los Equipos de Valoración de Incapacidades (EVI) le habían declarado apto para el trabajo. La TI constata la existencia de un patrón hipotérmico distal en la extremidad que confirma la existencia de un SDRC tipo II.
Caso n° 3. Mujer, auxiliar de enfermería. Portaba una bomba de infusión de morfina por un SDRC tipo I en el miembro superior derecho. Sorpresivamente no presentaba limitaciones funcionales en dicha extremidad, razón por lo que la EVI le declaró apta para trabajar. La TI constató los cambio térmicos en toda la extremidad, con un patrón hipotérmico global. La prueba fue aceptada en el juicio y la paciente se le concedió una incapacidad para su trabajo.