INTRODUCCIÓN
Hay al menos hasta el momento actual dos isoformas
distintas de prostaglandinas H sintetasa o ciclooxigenasa:
COX-1 y COX-2, la COX-1 se expresa constitutivamente
en muchos tejidos, donde regula funciones fisiológicas
importantes. Por ejemplo la COX-1 cataliza la producción
de prostaglandinas por el endotelio y por la mucosa gástrica,
lo cual conduce a efectos antitrombogénicos y citoprotectores
respectivamente. La COX-2 por el contrario
es indetectable en la mayor parte de los tejidos. La COX-
2 es una isoforma específica derivada de un gen diferente
del que codifica la COX-1. La expresión de la COX-2 aumenta
durante el desarrollo y la inflamación, pero su expresión
constitutiva permanece baja, excepto en el cerebro.
Además, los niveles del RNAmensajero de la COX-2
están bajos en el riñón, pero pueden ser estimulados mediante
restricción salina. Hoy en día existe la duda sobre
si existe la posibilidad de desarrollar un AINE que respete
al riñón completamente. De hecho, el flusolide, un inhibidor
altamente específico de la COX-2 no se está terminando
de desarrollar por los efectos secundarios renales.
Es importante reseñar que la expresión de la COX-2
puede inducirse por diversos estímulos proinflamatorios,
incluyendo las citoquinas, factores de crecimiento
y otros mediadores locales de inflamación. Se ha encontrado
que la produción de COX-2 está estimulada
en el cartílago afectado por Osteoartritis (OA) cuando
este se compara con el cartílago normal. La COX-2
también se inhibe por los corticosteroides, lo cual puede
explicar, en parte, los efectos beneficiosos de los esteroides
sistémicos e intraarticulares en el tratamiento
de la OA y artritis reumatoidea (AR).
SEGURIDAD DE LOS INHIBIDORES
DE LA COX-2
Con el descubrimiento de la enzima ciclooxigenasa 2
en 1992 (1) están emergiendo datos respecto a su papel
específico biológico y patológico. Los AINE afectan de
forma diferente a la COX-1 y a la COX-2. Es posible
medir la habilidad relativa de los AINE in vitro en inhibir
las dos isoenzimas de la COX. Esta inhibición se
expresa como la relación (COX-1:COX-2) que puede
indicar el grado con que un AINE dado causa efectos
secundarios por la inhibición de la COX-1. Por ejemplo,
los AINE que tienen la inhibición COX-2 más alta,
y por ello una mejor actividad de relación COX-2:
COX-1, deberán tener menos efectos adversos renales
y gastrointestinales.
Los inhibidores selectivos de la COX-2 han mostrado
un bloqueo en la producción de prostaglandinas y en
la inflamación tisular aguda in vivo en dosis que no
afectan la producción gástrica de prostaglandinas. Estos
resultados sugieren que los inhibidores de la COX-2
pueden ofrecer una alternativa terapéutica más segura
que la de los AINE actualmente disponibles (2).
EFICACIACOMO ANTIINFLAMATORIOS
La variabilidad de los resultados clínicos de varios
AINE podrían derivar de las diferencias en su selectividad
por la COX-2 o en otras propiedades moduladores
de los mecanismos inflamatorios. Además, no hay estudios
que demuestren una correlación entre el grado de
inhibición de la COX-2 y la eficacia en pacientes concretos.
Por ejemplo, aunque los estudios son pocos, los
salicilatos no acetilados, que son débiles inhibidores de
la COX-2, parecen ser tan efectivos como diclofenaco.
Celecoxib y rofecoxib han demostrado en la artosis y en
la artritis reumatoidea una eficacia similar a otros A I N E ,
lo mismo sucede en dolor agudo y en dismenorrea (3,4).
OTROS EFECTOS TERAPÉUTICOS
Además de su papel como agentes antiinflamatorios
para la artritis, algunos AINE actualmente disponibles
(aspirina, sulindac), así como los nuevos inhibidores
selectivos de la COX-2 se han demostrado beneficiosos
en inhibir el crecimiento de las células tumorales colorrectales.
Se están investigando actualmente los mecanismos
de estos resultados. Estudios epidemiológicos
han establecido una disminución (40-50%) del riesgo
relativo para el cáncer de colon en pacientes que toman
AINE. Por otra parte, la expresión COX-2 está aumentada
de 2 a 50 veces en las células resistentes a la apoptosis
del adenoma colorrectal. Por ello, los inhibidores
COX-2 podrían jugar un papel en la prevención o incluso
el tratamiento de estos tumores (5).
Por el contrario otros estudios sugieren la posibilidad
de que los COX-2 interfieran en la ovulación, la remodelación
ósea y la cicatrización de las úlceras gástricas.
También se ha sugerido que participarían en la “tolerancia
oral” que es el conjunto de mecanismos que impiden
que se produzca una respuesta inmunitaria a los
alimentos y bacterias gastrointestinales, con lo que el
riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes aumenta
(6).
PERSPECTIVAS FUTURAS
La busqueda de una analgésico mejor es la ilusión de
investigadores y clínicos. Este debería combinar potencia
analgésica con una gran eficacia antiinflamatoria y
un menor riesgo de efectos secundarios, con una buena
tolerabilidad gastrointestinal.
Aunque la inhibición de la síntesis de prostaglandinas
ha conseguido disminuir el edema y el dolor, no parece
ser el único mecanismo para explicar los efectos
de los AINE, probablemente también están involucrados
los radicales libres de oxígeno, citoquinas como
factor de necrosis tumoral, las interleuquinas y el óxido
nítrico. Por lo tanto los nuevos AINE deberán además
de ser potentes inhibidores de la COX-2, inhibir otras
vías implicadas en la inflamación.
En un futuro próximo dispondremos de dos nuevos
Coxibs, el Valdecoxib (potente y altamente selectivo,
unas 6.000 veces, de COX-2 frente a COX-1, sin efectos
al menos en los estudios realizados, sobre la mucosa
gástrica, la agregación plaquetaria o PGs renales en individuos
sanos euvolémicos. Otro Coxib muy e s p e r a d o
será el Paracoxib, primer Coxib disponible por vía parenteral,
lo que supondrá un importante avance en el tratamiento
de dolores agudos con componente inflamator
i o .
Durante los próximos años se espera una utilización
importante de los nuevos antiinflamatorios inhibidores
de la COX-2 en detrimento de los AINE clásicos utilizados
hasta el presente. La utilización correcta de los mismos
supondrá una mejoría en seguridad y eficacia en el
tratamiento de los dolores de causa inflamatoria (7).
CONCLUSIONES
Los nuevos AINE selectivos COX-2 (Coxibs) como
el celecoxib, rofecoxib, valdecoxib y paracoxib proporcionan
efectos antiinflamatorios con mínima lesión de
la mucosa gastroduodenal.
Los COX-2 tienen una indicación clara en pacientes
con riesgo de complicaciones de úlceras inducidas por
AINE, como es el caso de los pacientes de más de 75
años, y aquellos con antecedentes de lesión o sangrado
digestivo.
Al no conocerse bien cuales son las funciones fisiológicas
de la COX-2, no se pueden descartar que estos
fármacos no produzcan a largo plazo, otros efectos adversos
inesperados.
BIBLIOGRAFÍA
1. Hla T, Neilson K. human cyclooxigenase-2 cDNA. Proc Nall
Acad Sci USA1992; 89: 7384-7388.
2. Brian D. Golden y Steven B. Anderson. Inhibidores selectivos
de la ciclooxigenasa-2. Rheumatic Disease Clinics of North
America 1999; 2: 363-385.
3. Geis GS. Update on clinical developments with celecoxib, a
new specific COX-2 inhibito: what can we expect? J Rheumatol
1999; 56S: 31-36.
4. Ehrich EW, Dallob A, De Lepeleire I, Van Hecken A, Riendeau
D, Yuan W, et al. Characterization of rofecoxib as a cyclooxigenase-
2 isoform inhibitor and demonstration of analgesia in the
dental pain model. Clin Pharmacol Ther 1999; 65: 336-347.
5. Subbaramaiah K, Zakim D, Weksler BB, et al. Inhibition of cyclooxigenase:
A novel approach to cancer prevention. Proc Soc
Exp Biol Med 1997; 216: 201-210.
6. Anónimo. Scrip 1999; 2464: 21.
7. Montero A. Analgésicos antiinflamatorios COX-2. Perspectivas
terapéuticas. Rev. Esp. Anestesiol. Reanim 2000; 47: 51-52.