Antecedentes. Alrededor del 75% de todos los
pacientes oncológicos suelen presentar dolor y es el
síntoma más temido por este tipo de enfermos. Según
la etiología el dolor de tipo oncológico se puede
dar: a) infiltración tumoral directa o daño asociado;
b) dolor secundario al tratamiento neoplásico; c) sin
relación con el proceso tumoral, ni a su tratamiento.
Se debe reseñar que además del típico dolor nociceptivo
que aparece en estos enfermos, ya sea en su
variedad somática o visceral, un importante grupo
de enfermos presentan asociado un componente
neuropático, de naturaleza disestésica, que acompaña
al anterior dolor.
Objetivos. Presentar los resultados obtenidos con
gabapentina en el tratamiento del dolor oncológico.
Métodos. Se han tratado un total de 26 pacientes:
15 oncología de origen ORL, 7 oncología de origen
facial, 4 tumoraciones metastásicas de cuerpos vertebrales
cervicales y torácicos. Se estudiaron los síntomas,
tratamientos concomitantes, dosis de gabapentina
máxima y de mantenimiento, así como
aparición de efectos secundarios.
Resultados. Más frecuentemente apareció la disestesia
en zonas periféricas del tumor, que describen
como sensación desagradable, quemante/urente,
o como sensación de acorchamiento, hormigueo,
que en ocasiones es constante pero en otras son crisis
lancinantes, como sacudidas eléctricas, que no
guardan relación con los estímulos externos. La dosis
máxima alcanzada fue de 900 mg.d-1 y como dosis
de mantenimiento en muchos casos fue simplemente
de 300 mg.d-1. Los efectos secundarios más
frecuentes fueron cefaleas, náuseas y vómitos. Los
tratamientos concomitantes fueron AINEs, antidepresivos,
anticonvulsivantes y opioides. Resultado
satisfactorio con mejoría del EVAalrededor del 80%
de los casos.
Conclusiones. Gabapentina ha demostrado ser
eficaz en el tratamiento de este componente neuropático
que se asocia en algunos tipos de dolor oncológico.