Introducción. El tratamiento del dolor crónico no maligno
con opioides cuando fallan los métodos tradicionales, es objeto
de controversia y está siendo progresivamente admitido en enfermos
escogidos, a pesar de las reticencias en cuanto a la posible
adicción.
Objetivos. Analizar la eficacia, seguridad, tolerancia y efectos
secundarios del fentanilo transdérmico en un grupo de 34 pacientes
con dolor crónico no oncológico.
Material y
Método. Se analizaron 15 varones y 19 mujeres
de 62,4 años de media (rango 38-84). Se recogieron los siguientes
datos: tratamientos previos; diagnóstico; EVA: inicial, al
mes, a los 3, 6, 9 y 12 meses; Lattinen, efectos secundarios y
medicación coadyuvante. El 26,4% presentaba dolor nociceptivo,
el 11,7% neuropático y el 61,7% dolor mixto. Los diagnósticos
mas frecuentes fueron: lumbalgias mecánico-degenerativas
(35,2%) y enfermedad vascular periférica (20,5%); el resto fueron
casos de artropatía por insuficiencia renal crónica, polineuropatía
diabética, neuralgia postoracotomía, oxalosis DE por insuficiencia
renal crónica, dolor de miembro fantasma y SDRC.
Resultados. 6 pacientes (17,6%) abandonaron el tratamiento
por intolerancia, por el coste del tratamiento o por ineficacia.
Los efectos secundarios en el resto fueron: náuseas y vómitos
(29,1%), estreñimiento (10,7%), mareo (25%), sudoración
(16,6%) y somnolencia (12,5%), 1 caso de alucinaciones y agitación,
y otro de insomnio. La dosis de mantenimiento más frecuente
fue de 25 mc.h-1 (46%), seguida de 50 mc.h-1 (25%), 12,5
mc.h-1 (19,2%) y 75 mc.h-1 (11,5%). Con dicha dosis, la disminución
media en el EVA fue de 3,3 puntos, siendo la máxima reducción
en el grupo de 50 mc.h-1 (4,3 puntos). No se ha observado
ningún caso de tolerancia o adicción.
Conclusiones. El fentanilo transdérmico parece ser efectivo
y seguro en el tratamiento de pacientes con dolor no maligno rebeldes
a otras terapias. Se necesitan estudios con más enfermos,
y a más largo plazo para llegar a conclusiones más definitivas.