Introducción. El síndrome piriforme (SP) se caracteriza típicamente
por dolor en región glútea con irradiación ocasional a
extremidades inferiores, que se agrava con la actividad o la sedestación
mantenida. El origen del cuadro está en la afectación
del músculo piramidal con contracción irritativa del mismo.
Caso Clínico.Paciente de 69 años, sin antecedentes personales
de interés, que acude a nuestra unidad remitida por su médico
de cabecera por presentar dolor de 7 meses de evolución, localizado
en región sacra, con irradiación a cara posterior de
muslo derecho y zona inferior de glúteos.
En la exploración destaca dolor e impotencia funcional para
la abducción y rotación externa de cadera, así como dolor a la
rotación interna. Fuerza, sensibilidad y ROTconservados.
Ante la sospecha de síndrome piriforme se inicia tratamiento
con antidepresivos tricíclicos, AINE y TENS, se pide RMN de
pelvis donde se objetiva masa en pala iliaca derecha sugestiva
de tumor primario desconocido o plasmocitoma (la posterior
biopsia confirma el primer diagnóstico), posteriormente la paciente
comienza con dolor interescapular severo que precisa de
opiáceos mayores. En RMN dorsal se aprecia lesión expansiva y
destructiva que afecta a elementos posteriores de D2, así como
masa que rodea al cordón medular. Ante el riesgo de compresión
medular se inicia tratamiento de urgencia con radioterapia y altas
dosis de corticoides; así como pamidronato intravenoso, con
lo que se consigue un adecuado control del cuadro doloroso.
Conclusiones. a) El síndrome piriforme es una entidad clínica
compleja cuya sintomatología plantea diagnósticos diferenciales
con cuadros de muy diverso origen; b) aunque históricamente
el diagnóstico se basaba en la clínica, es fundamental la
exploración.