Introducción. Es bien conocido el papel que juegan los antidepresivos
en el tratamiento del dolor crónico, independientemente
de la etiología del mismo. Los beneficios que los antidepresivos
aportan al tratamiento del dolor vienen dados por
múltiples factores, entre los que se encuentra el propio efecto
analgésico de este grupo farmacológico. A continuación presentamos
un caso clínico que pone de manifiesto el efecto analgésico
de bajas dosis de venlafaxina.
Caso Clínico.Se trataba de una paciente de 32 años de edad,
entre cuyos antecedentes únicamente destacaba el ser portadora
de material de instrumentación en la columna vertebral, motivado
por una cirugía correctora de escoliosis 10 años antes.
La paciente refería un cuadro de aproximadamente un año de
evolución, consistente en un dolor distribuido por el territorio
metamérico T5, la paciente describía el dolor a modo de paroxismos
de tipo calambre o descarga eléctrica y varias veces al
día presentaba en el mismo territorio fenómenos de hiperalgesia
y alodinia.
Los estudios complementarios (radiología simple y TAC) revelaban
una discreta compresión radicular derecha a nivel del
espacio T4-T5, motivado por el material de osteosíntesis. Planteada
al servicio de traumatología, éste descarta cualquier tipo
de intervención quirúrgica de rescate.
Durante el año de evolución se habían establecido varios tratamientos,
fisioterapia, paracetamol, metamizol, amitriptilina y
otros antinflamatorios no esteroideos, al no obtener alivio sintomático
la paciente es remitida a nuestra Unidad de Tratamiento
del Dolor.
La paciente refería un nivel máximo de dolor de 70 sobre 100
(EVA), además de las características del dolor anteriormente
descritas. Las escalas de Hamilton para ansiedad y depresión no
mostraron datos patológicos. Realizaba tratamiento con piroxicam
20 mg/día, sin control del dolor.
El cuadro clínico se diagnóstico como de etiología mixta nocioceptivo
y neuropático, secundario a material de osteosíntesis.
Como primera opción terapéutica asociamos al piroxicam,
37,5 mg de venlafaxina cada 12 horas.
En la valoración a los 7 días de instaurado el tratamiento la paciente
refería un importante alivio sintomático, con un nivel máximo
de dolor de 30 sobre 100, habiéndose presentado tan sólo aisladamente
los fenómenos de paroxismos de descarga eléctrica, los
fenómenos de hiperalgesia y alodinia. A los dos meses de evolución
la paciente sigue refiriendo un control satisfactorio de su cuadro
clínico sin necesidad de modificar las dosis de venlafaxina y
habiéndose retirado de la medicación el piroxicam.
Conclusión. Presentamos una evidencia clínica del importante
papel que juegan los antidepresivos, en nuestro caso la
venlafaxina en los mecanismos de la antinocipción, especialmente
en un caso de dolor de características neuropáticas.