Introducción. El topiramato (TPM) es un nuevo antiepiléctico
con un múltiple mecanismo de acción presentando actividad
en los canales de Na+ y Ca2+ dependientes de voltaje, modulando
la neurotransmisión gabérgica, bloqueando canales de glutamato
del tipo kaintao-AMPA e inhibiendo ciertas isoenzimas de la anhidrasa
carbónica.
Se presenta la valoración de topiramato como fármaco coadyuvante
en el tratamiento de la neuralgia postherpética y su
comparación con amitriptilina para el control del dolor neuropático.
Material y métodos. Estudio observacional de cohortes,
abierto y prospectivo en 76 pacientes (54,2% varones) que presentaban
neuralgia postherpética de distintas localizaciones con
una mediana de tiempo de evolución del dolor de 150 días. Diez
pacientes (13%) fueron tratados con analgésicos y amitriptilina
y 66 (87%) con analgésicos y topiramato. Completaron el tratamiento
67 pacientes (88%). Ambos grupos fueron comparables
en cuanto a la intensidad inicial del dolor medida por la escala
EVA y el índice de Laitinen (IL), duración y frecuencia de las
crisis de dolor, horas de sueño y cuestionario SF-36 de estado
funcional. HAbía una diferencia significativa en la valoración
del estado de salud mental SF-36 entre los 2 grupos. Se realizaron
valoraciones en la visita basal y a las 2, 4 y 8 semanas de tratamiento.
La dosis de TPM se inició con 25 mg/día e incrementos
semanales de 25 mg hasta respuesta terapéutica o una dosis
máxima de 200 mg/día.
Resultados. Se ha observado una mejoría significativa de la
intensidad del dolor e IL en ambos grupos de tratamiento. Asimismo
se redujo significativamente la frecuencia y duración de
las crisis de dolor y se incrementó significativamente el número
de horas de sueño. No se han encontrado diferencias significativas
en la respuesta entre los 2 grupos. La tolerancia al tratamiento
fue buena en ambos grupos, aunque el porcentaje de abandonos
por intolerancia fue mayor en el grupo de amitriptilina (10%
vs 6%). La dosis media de TPM al final del estudio fue de
146±100 mg/día, lo que indica la gran variabilidad en la respuesta
terapéutica. La impresión global del tratamiento fue significativamente
mejor para el grupo tratado con TPM que para
el tratado con amitriptilina.
Conclusiones.
1. El tratamiento con topiramato de la neuralgia
postherpética alcanza respuestas similares al grupo tratado
con medicación habitual con mejorías significativas en la evolución
del dolor, funcionalidad del paciente e incremento en el número
de horas de sueño.
2. Existen diferencias significativas entre los 2 grupos en la
impresión clínica global final tanto de efectividad como tolerabilidad
del tratamiento.
3. El topiramato puede constituir una alternativa terapéutica
en el tratamiento de la neuralgia postherpética.