Objetivo. Evaluar los resultados de la unidad de analgesia obstétrica,concretamente en lo que respecta a la utilización de analgesia epidural, tres años después de su implantación en nuestro hospital, teniendo en cuenta que la analgesia epidural es la forma más inocua y efectiva de proporcionar alivio del dolor durante todas las fases del trabajo del parto.
Material y
Método. Todas aquellas embarazadas que acudieron al Hospital Universitario Virgen Macarena en el año 2001. Evaluamos el tipo de parto (espontáneo, instrumentado o por cesárea) así como la práctica de analgesia epidural en el mismo. Iniciamos la analgesia epidural cuando la dilatación del cuello uterino alcanza 2-3 cm. Habitualmente utilizamos bupivacaína al 0,0625% o ropivacaína al 0,1% asociadas a fentanilo
Resultados. Se presentan en al siguiente tabla:
Total % respecto a n° partos % respecto a partos totales
N° partos 3.410
Espontáneos 2.057 0,60
Cesáreas 609 0,18
Instrumentados 757 0,22
% respecto a
epidurales
Epidurales 2.292 0,67
Espontáneos 1.202 0,58 0,53
Cesáreas 387 0,63 0,17
Instrumentados 673 0,90 0,30
Conclusiones. Realizamos analgesia epidural en el 67% de los partos, lo que supone un incremento del 20% respecto al año 1998 cuando iniciamos este tipo de asistencia. Prácticamente lo demandan la totalidad de las embarazadas, lo que ocurre, es que un porcentaje importante (especialmente multíparas), llegan con una dilatación avanzada, y mientras se realiza la analítica requerida, alcanzan la dilatación completa, y entran en el periodo expulsivo, en el cual se realizan otras técnicas analgésicas. Este porcentaje podría ser más alto si las embarazadas llegaran al hospital con una analítica reciente realizada en su centro de salud.
Alto porcentaje de partos instrumentados (fórceps, ventosa, espátulas) en parturientas con analgesia epidural (90%), lo cual no es efecto de la utilización de ésta. Depende de otros muchos factores que habría que analizar detalladamente y que no siempre se deben a causas médicas.