Introducción. El dolor postoperatorio puede ser dividido, según el tipo de intervención, en severo, moderado o leve, antes de la agresión quirúrgica. Queremos valorar la correspondencia entre el dolor previsible de la intervención y el dolor real que sufre el paciente, según sea tratado o no por la UDA del hospital.
Material y
Método. Se ha diseñado un estudio prospectivo, aleatorizado, con 210 pacientes divididos en dos grupos en función de que el dolor postoperatorio lo trate la UDA del hospital (103 pacientes) o de forma convencional (107 pacientes). Los datos (demográficos, tipo de intervención, dolor real) se han recogido al cuarto día del postoperatorio, mediante entrevista personal en planta. Las variables cuantitativas se han analizado mediante ANOVA y t de Student. A las variables cualitativas se les ha analizado mediante tablas de contingencia y análisis de residuos. Diferencias significativas para p< 0,05.
Resultado. Los datos demográficos no presentan diferencias. Resaltar el alto porcentaje de intervenciones consideradas de dolor leve y que producen dolor severo (No-UDA), así como los resultados en intervenciones de dolor severo entre UDA y No-UDA (Tabla I).
Tabla I: Dolor Previsible vs Real.
Dolor Real Previsible No dolor Leve Moderado Severo Insoportable
No-UDA Leve 45,46 29,55 24,99
Moderado 59,09* 27,27 13,64
Severo 26,32 21,05 52,63*
UDA Leve (N=2) 50 50 0
Moderado 85,81** 14,29 0
Severo 86,54** 11,54 1,92
Los datos están expresados como porcentaje del total de casos.
*p< 0,05, **p< 0,01 respecto a los datos de la misma fila.
Conclusiones. El grado de dolor que sufren los pacientes suele ser significativamente mayor que el grado de dolor previsto para la intervención, sobre todo en pacientes no tratados por la UDA.