Introducción. La TNS es una técnica analgésica basada en la aplicación local de unos impulsos eléctricos originados en un generador, y transmitidos a la superficie de la piel mediante unos electrodos provistos de un gel facilitador de la conducción. Tiene numerosas aplicaciones y, aunque en el dolor anginoso está ampliamente estudiada la estimulación medular, se apunta también sus posibles efectos benéficos a nivel trascutáneo que hemos querido evaluar y recoger en este estudio.
Objetivo. Describir el resultado de la aplicación de la estimulación nerviosa trascutánea (TNS) en el tratamiento del dolor anginoso.
Método. Se han estudiado un total de 10 pacientes (7 mujeres y 3 hombres) con una media de edad de 65,2 años (rango 45 - 81), que presentaban angor inestable. Entre sus antecedentes cardiológicos estaban la cardiopatía isquémica en 8 y el síndrome X en 2, siendo un denominador común el haber padecido infarto agudo de miocardio en algún momento de su vida. En el cateterismo coronario se evidenciaba enfermedad de los tres vasos en 6 casos, de 2 vasos en 2 y coronarias sanas en 2. Se había practicado cirugía de revascularización (ACTP) y/o by-pass coronario en 6, no siendo indicada la intervención o descartada por el riesgo inherente en los cuatro restantes. En cuanto al tratamiento farmacológico, 9 de ellos recibían ya tratamiento triple, manteniéndose invariable durante el estudio.
Se evaluó la presencia de ansiedad y/o depresión mediante la escala HAD.
Se recogieron datos sobre: frecuencia semanal de las crisis, intensidad de las mismas, grado de respuesta a los nitritos y presencia de signos vegetativos acompañantes.
En la aplicación del TNS se siguió el siguiente patrón: colocación de los electrodos en el marco cardiaco, en modo de estimulación Convencional, durante una hora, tres veces al día.
Se han excluido del análisis cuantitativo de los datos a los dos pacientes con síndrome X, que no toleraron el tratamiento, aduciendo la provocación de calambres y mareos, provocados según ellos, por la aplicación de la electroterapia.
El análisis estadístico de la evolución de los restantes paciente fue realizado mediante el programa SPSS para Windows.
Resultados. Se ha observado una efectividad de la terapia cifrada en : a) disminución de la frecuencia de las crisis anginosas, consiguiéndose la desaparición del síntoma en 3 casos, en los 5 restantes ha disminuido la frecuencia hasta en un 50 %; b) en los casos en los que persisten las crisis, la intensidad del dolor ha disminuido en todos los casos; c) la respuesta a la terapia con nitritos se muestra más efectiva, precisando menor número de dosis; y d) en el 30% de los casos ha disminuido la presencia de signos vegetativos acompañantes. Los dos pacientes con síndrome X puntúan significativamente en la subescala de ansiedad. De los restantes casos, solo uno de ellos puntuó significativamente en ansiedad y otro en depresión.
Conclusiones. Pese al escaso número de pacientes estudiados, los resultados obtenidos muestran una significación suficiente en el sentido de una mejoría global de todos los parámetros evaluados, a saber: disminución del número de crisis, de su intensidad, mejor respuesta a los vasodilatadores e incluso menor intensidad de la cohorte vegetativa acompañante.
Por todo ello creemos que se trata de una terapia analgésica válida para los pacientes afectos de cardiopatía isquémica avanzada, no pudiendo considerarse adecuada para los pacientes con síndrome X, aunque el reducido número evaluado no puede llevar a conclusiones válidas o extrapolables.