Objetivos. Valorar la seguridad y la efectividad de fentanilo-TTS en tratamientos de larga duración en pacientes con dolor crónico no oncológico.
Material y método. Se han evaluado 176 pacientes con dolor crónico de etilogia no oncológica y que han permanecido durante más de un año en tratamiento con fentanilo-TTS. Se han valorado: a) dosis inicales de fentanilo-TTS; b) dosis necesaria de fentanilo-TTS para controlar el dolor; c) incrementos de dosis posteriores para mantener el control del dolor; d) tiempo de duración del tratamiento; e) efectos secundarios que han aparecido; y f) pacientes que han abandonado el tratamiento y su motivo. Las patologias más frecuentes han sido: a) artrosis en el 23% de los pacientes, b) aplastamientos vertebrales en el 9% y c) dolor postlaminectomia en el 6%. El dolor ha sido de origen nociceptivo en el 43% de los pacientes, neuropático en el 31% y de caracter mixto (nociceptivo y neuropático) en el 24% de ellos.
Resultados. En el 95% de los pacientes la dosis inicial de fentanilo-TTS fue de 25 mg/h (media=25,60), siendo la dosis necesaria para controlar el dolor de 25 mg/h en el 43% de los pacientes y de 50 mg/h en el 39% (media=45,07). Sólo en el 27% de los pacientes ha sido necesario llevar a cabo incrementos en la dosis de fentanilo-TTS para continuar controlando el dolor. El motivo más frecuente de este incremento de dosis ha sido por progresión de la causa que lo estaba originando. El tiempo medio que estos pacientes han permanecido en tratamiento ha sido de 557 días (con un rango de 365-884 días). Los efectos secundarios que han aparecido durante este periodo de tiempo no han sido diferentes de los que han hecho su aparición en las primeras fases del tratamiento. El 89% del total de los pacientes evaluados continuan en tratamiento con fentanilo-TTS (dosis media actual=64,66 mg/h) en la actualidad. Sólo en 3 casos ha sido necesario interrumpir el tratamiento por la aparición de efectos secundarios tardíos.
Conclusiones. El fentanilo TTS constituye un tratamiento seguro y efectivo para controlar el dolor secundario a procesos crónicos no oncológicos durante largos periodos de tiempo. La tolerancia observada en este grupo de pacientes en tratamiento durante un largo periodo de tiempo (5% de los pacientes) no presenta ninguna relevancia desde el punto de vista clínico.