Introducción. La electro-analgesia espinal transcutánea se ha desarrollado para aliviar el dolor crónico (persistente o recurrente) en cualquier parte del cuerpo, haciendo pasar una corriente eléctrica a través de la piel hasta le médula. Este método no alivia el dolor severo de reciente aparición. También puede ser útil para disminuir los síntomas de estrés y fatiga. Se trata de una técnica no invasiva utilizada por primera vez en 1991 y desde entonces no hay descritos efectos secundarios, interacciones medicamentosas, ni disconfort durante su aplicación.
Objetivos. El objetivo de este estudio prospectivo será:
1. Valorar el alivio del dolor mediante escala visual analógica (EVA). El tratamiento se considerará inútil cuando tras 10-12 días con 1 hora de tratamiento al día no existe respuesta.
2. Determinar el tiempo de tratamiento que precisa cada paciente. El tiempo inicial será de 20-30 minutos y se irá aumentando según requiera (hasta un máximo de dos horas y media). La frecuencia variará desde 1-2 veces por semana a 2-3 veces al día. Según la experiencia previa el grado de alivio del dolor presenta altas variaciones interindividuales y con frecuencia el efecto es acumulativo. En la mayoría de las personas el alivio del dolor aparece próximo al fin del tratamiento, aunque en algunas ocasiones se retrasa unas hora.
3. Describir la existencia de efectos secundarios, interacciones medicamentosas o sensaciones desagradables durante el tratamiento con el aparato de electro-analgesia espinal transcutánea.
Material y métodos. Cuatro pacientes con dolor en espalda sin patología quirúrgica o cancerosa con mala respuesta al TENS.
Resultados. El dolor en todos los casos disminuyó a medida que se usó el estimulador. El tiempo de uso varía con cada paciente, no pudiendo fijar un tiempo determinado. No se observaron efectos secundarios.
Conclusiones. La electroanalgesia espinal transcutánea puede ser un método analgésico que aumente nuestro arsenal terapéutico.