Introducción. Desde hace mucho tiempo la iontoforesis se ha ganado un lugar muy importante en las unidades del dolor para tratar principalmente procesos inflamatorios localizados, pues aparte de ser efectivo su uso, da lugar a evitar las molestias producidas por las infiltraciones.
Uno de los inconvenientes de la iontoforesis es la necesidad de realizar varias sesiones para controlar el proceso álgico y aunque su duración es corta exige la asistencia durante 10-15 días a la unidad.
Objetivos. Valorar la efectividad de una nueva modalidad de iontoforesis que consiste en un parche que contiene una batería (Iontopatch®).
Material y métodos. El Iontopatch® está diseñado para liberar un dosis fija y luego apagarse solo. Coatings tiene aproximadamente un voltio, el cual induce una corriente cuando el parche se pega a la piel, a medida que pasa el tiempo se van consumiendo. En condiciones 40 mA-min la medicación será liberada en aproximadamente 6 horas y 80 mA-min en doce horas. Teniendo en cuenta las variaciones individuales se recomienda llevarlo durante 12 horas el de 40 y 24 horas el de 60. Hemos estudiado a los 10 pacientes con procesos inflamatorios locales (cuatro tendinitis y seis epicondolitis), valorando analgesia, efectos secundarios y comodidad de uso.
Resultados. Los resultados obtenidos en cuanto analgesia fueron buenos y los pacientes tuvieron que acudir lógicamente en menos ocasiones a nuestra Unidad. No se observó ningún efecto secundario.
Conclusiones. Con el uso de esta nueva modalidad de iontoforesis, se produce un ahorro de tiempo para los pacientes y para la Unidad del Dolor, una disminución de los desplazamientos a la unidad de los pacientes y una mayor flexibilidad de uso.