Introducción. El dolor es un síntoma cotidiano e incluso inevitable en un Hospital de alta complejidad, pero esto no implica que no se pueda aliviar y controlar.
Objetivo. Mejorar el abordaje del dolor.
Material y método.
1. Formación a las enfermeras a través de cursos interdisciplinares donde se contempla el dolor de manera global.
2. Creación de un grupo de trabajo para la elaboración de un protocolo de valoración y seguimiento del dolor.
3. Elaboración e implantación de un registro específico del dolor de difícil control.
4. Evaluación de la valoración y seguimiento del dolor mediante un estudio transversal que se realiza en el año 2001 a una muestra representativa de 367 enfermos ingresados excluyendo a los que presentan alteración del nivel de consciencia o del comportamiento. La recogida de datos la realizan 15 enfermeras, a través de entrevista y revisión de la historia clínica.
Resultados.
1. Durante el periodo 1999-2001 se han realizado 3 cursos relacionados con el abordaje del dolor.
2. Se ha realizado un protocolo de valoración y seguimiento del dolor.
3. Se ha elaborado una hoja de registro específico que contempla: valoración inicial del dolor (intensidad, localización, factores que lo alivian o desencadenan, manifestaciones asociadas..); evolución del dolor (intensidad mediante escala, analgesia administrada, efectos adversos e intervenciones complementarias). Se definen los criterios de abertura y cierre del registro, mayoritariamente se ha utilizado en las unidades de oncología y paliativos.
4. De los 309 pacientes estudiados, 169 (55%) presentaban dolor en las últimas 24 horas. En el 92% de los casos había constancia escrita del dolor en los registros de enfermería. De los enfermos que presentaban dolor y llevaban pauta analgésica fija o a demanda se valoró la constancia del registro de la intensidad según el protocolo; se cumplió el protocolo en el 62% de pacientes con pauta fija (n=102) y en el 38% de pacientes con pauta a demanda (n=90).
Discusión.
1. Pensamos que la formación ha incidido positivamente en el abordaje del dolor, se ha logrado una mayor sensibilización sobre el tema y se ha observado una constancia satisfactoria de registros sobre el dolor, aunque hace falta incidir en el seguimiento de las recomendaciones del protocolo.
2. El registro específico del dolor se ha utilizado menos de lo previsto y fundamentalmente en Oncología y Paliativos, deberíamos conocer las dificultades por las que no se utiliza en las demás especialidades con enfermos que tienen dolor de difícil control.