Introducción: Toda unidad, servicio o departamento sanitario
tiene básicamente cuatro grupos de actividades en las que se encuadran
el total de las que realizan: asistencial, docente, investigadora y
organizativa.
La distribución del peso de cada una vendrá determinada por
los objetivos que desde dichas unidades o servicios se pretenden
conseguir.
Desde el Servicio Extremeño de Salud partimos de la observación
de que la evaluación y tratamiento del dolor es deficiente, en
gran parte por desconocimiento del procedimiento adecuado en cada
caso.
Partimos del principio de que la inversión inicial en formación y
capacitación de nuestros clínicos actuales y futuros en el correcto
abordaje del paciente con dolor permitiría, por un lado, una considerable
mejora en la atención básica de los ciudadanos con dolor y,
por otro, la adecuada llegada a terapéuticas más específicas de aquellos
pacientes que de otra forma seguirían recibiendo un tratamiento
inadecuado.
Objetivos:
1. Concienciar al personal sanitario de la importancia
de evaluar y tratar adecuadamente el dolor y de la necesidad de la
formación continuada en el abordaje del mismo para mejorar la calidad
de vida de los pacientes.
2. Mejorar la formación en evaluación y tratamiento del dolor de
médicos y enfermeras en ejercicio profesional en el Servicio Extremeño
de Salud.
3. Mejorar la formación académica en evaluación y tratamiento
del dolor de los alumnos de medicina, enfermería, terapia ocupacional
y fisioterapia de nuestra Universidad.
4. Mejorar la formación de otros profesionales, también en evaluación
y tratamiento del dolor, que intervienen en el proceso de
atención integral al paciente con dolor: psicólogos, trabajadores
sociales.
5. Articular la actividad docente de las Unidades de Dolor con la
necesaria respuesta a la demanda asistencial, cada vez más creciente.
Método:
1. Creación de las Unidades de Dolor (mayo 2002-febrero
2003). Puesta en funcionamiento de dos Unidades de Dolor,
una por cada provincia, con cuatro áreas de salud de referencia para
cada una. Compuestas inicialmente por médicos, enfermeras y personal
auxiliar de enfermería y administrativo. Dos médicos por unidad,
procedentes uno de Atención Especializada y otro de Atención
Primaria, y enfermeras también de ambas procedencias. Todo el personal
que se incorporaba a las Unidades de Dolor habría de tener
plaza en propiedad u ocupante de la misma de forma interina. Selección
a través de currículo, psicotécnico y entrevista, en los que se
ponderaba de forma prioritaria la experiencia previa docente y la
motivación a trabajar en dicha actividad, docente, por un lado, y con
pacientes con alto nivel de sufrimiento y de carácter crónico en su
mayoría, por otro. Una vez seleccionados, realización de un curso
intensivo teórico-práctico de evaluación y tratamiento del dolor de
larga duración
2. Docencia del primer año (marzo 2003-febrero 2004). Definición
del peso de la actividad docente entre el 50-60% del total de la
actividad de cada Unidad de Dolor. Sesión docente básica (evaluación
del paciente con dolor crónico y escalera analgésica modificada
de la OMS), realizada por médicos y enfermeras conjuntamente
en todos y cada uno de los 104 centros de salud de Extremadura. Sesión
docente básica (evaluación del paciente con dolor, escalera
analgésica modificada de la OMS, técnicas invasivas en dolor crónico),
conjuntamente o por categorías profesionales según acuerdo
entre la Unidad de Dolor y el hospital correspondiente, en todos y
cada uno de los 11 hospitales públicos de Extremadura. Elaboración
y propuesta a la administración del Plan de Formación de las Unidades
de Dolor para el siguiente año.
3. Docencia del segundo año (marzo 2004-febrero 2005). Definición
del peso de la actividad docente como no inferior al 50% del
total de la actividad de cada Unidad de Dolor. Sesiones docentes específicas,
según demanda de los servicios clínicos hospitalarios y/o
propuesta de los médicos de las Unidades de Dolor, tratando de que
sea en los máximos posibles, especialmente los quirúrgicos. Sesiones
docentes específicas a propuesta de las enfermeras de las Unidades
de Dolor en las Unidades/Áreas/Direcciones de Enfermería,
tratando de que sea en las máximas unidades de enfermería posibles.
Sesiones docentes monográficas, según demanda de los facultativos
de los centros de salud y/o propuesta de los médicos de las Unidades
de Dolor. Cursos de formación intermedia dirigidos a médicos y
realizados en su casi totalidad por los médicos de la Unidad, también
con apoyo de enfermería de la misma. Cursos de formación intermedia
dirigidos a enfermeras y realizados en su casi totalidad por las
enfermeras de la Unidad, también con apoyo de los médicos de la
misma. Clases teórico-prácticas específicas en la Universidad de Extremadura:
Facultad de Medicina, Escuelas de Enfermería, Terapia
Ocupacional y Fisioterapia sobre evaluación y tratamiento del dolor.
Rotación por las Unidades de Dolor de alumnos de Medicina y Enfermería
durante una semana cada uno, de acuerdo con los objetivos
docentes escritos previamente. Rotación por las Unidades de Dolor
de Tutores de Residentes durante dos semanas cada uno, de acuerdo
con los objetivos docentes escritos previamente. Elaboración y propuesta
a la administración del Plan de Formación de las Unidades de
Dolor para el siguiente año.
4. Docencia del tercer año y siguientes. La docencia propuesta
en el Plan de Formación del año precedente, marcada por el Programa
de Evaluación y Tratamiento del Dolor.
Resultados:
1. Creación de las Unidades de Dolor. Fueron creadas
tal como estaba previsto. Realización del curso intensivo para
los componentes de las Unidades de Dolor, 370 horas para médicos,
300 para enfermeras y 172 para auxiliares.
2. Docencia del primer año (marzo 2003-febrero 2004). El porcentaje
de actividad docente no ha sido medido, de forma estimativa
ha estado entre el 40-50%, debido a la mayor actividad asistencial
y organizativa de este primer año. Realizadas todas las sesiones
docentes previstas en los centros de salud (104). Realizadas 3 de las
11 sesiones docentes hospitalarias previstas. Participación en el
Congreso Transfronterizo de Medicina Familiar y Comunitaria. Participación
en el Congreso de Calidad de Oviedo
3. Docencia del segundo año (marzo 2004-febrero 2005). Realizándose
las sesiones docentes previstas y de la forma prevista. Realización
de sesiones docentes monográficas, a petición de un determinado
servicio o centro de salud. Se están impartiendo clases teórico-
prácticas en la Universidad de Extremadura y se ha programado
la realización de los cursos intermedios de dolor. Se lleva a cabo
la rotación de alumnos de la Universidad y de los Tutores de Residentes
en base a los objetivos docentes escritos previamente.
Conclusiones: 1. El carácter transversal docente de las Unidades
de Dolor permite realizar una programación docente en los diferentes
niveles de asistencia, categorías profesionales y niveles de
formación.
2. La necesidad sentida de formación en el abordaje del paciente
con dolor es globalmente baja en los trabajadores del sistema sanitario
público.
3. La disposición de la Universidad hacia la colaboración en la
formación específica en dolor ha sido muy buena.
4. La tendencia a asumir toda la actividad asistencial que es solicitada
a las Unidades de Dolor dificulta la suficiente y necesaria dedicación
a la actividad docente.
5. La combinación de médicos procedentes de Primaria y Especializada
en las Unidades de Dolor favorece la receptividad de los
colegas de ambos estamentos.
106 COMUNICACIONES Y POSTERS
Sin conocimientos previos evaluados comunitarios, ni de referencia
nacionales, de hasta qué punto el dolor es un problema de
salud, partió de esta idea al considerar que la observación empírica
a través de sus profesionales reflejaba una alta presencia de “dolor
inútil evitable” en nuestros ciudadanos.
Objetivos:
1. Abordar el dolor como problema de salud comunitario.
Supone este objetivo que el esfuerzo de la administración
y los profesionales ha de estar orientado a detectar en qué niveles,
categorías profesionales y fases del proceso de atención clínica
y comunitaria repercute la presencia del dolor como problema
de salud.
2. Fomentar que la erradicación del “dolor inútil evitable” es
un derecho ciudadano exigible al sistema de salud. Requiere, por un
lado, un conocimiento exhaustivo de la evaluación del dolor y sus
múltiples tipos de manifestación y, por otro, una creciente sensibilización
en los ciudadanos del derecho a ser erradicado el dolor evitable
carente de utilidad.
3. Atender al ciudadano con dolor lo más cerca posible de su entorno.
Necesaria clarificación previa de qué actividades hacen qué
profesionales y con qué medios en cada nivel de atención.
4. Disponer en nuestra comunidad de las técnicas específicas de
demostrada utilidad en el tratamiento del dolor y de profesionales
entrenados en su aplicación. Requiere, por un lado, el planteamiento
interdisciplinar en el abordaje del paciente con dolor con formaciones
específicas y, por otro, la continua evaluación de los resultados
obtenidos con los medios aplicados.
Método:
1. Creación de un grupo de trabajo por cada una de las
8 áreas de salud de Extremadura. Grupo multidisciplinar en torno a
10 a 14 miembros procedentes de Primaria y Especializada y de las
diferentes disciplinas implicadas en el abordaje del dolor: médicos
de diferentes especialidades, enfermeras, psicólogos, trabajadores
sociales, farmacéuticos. Grupos de trabajo multidisciplinares con
reuniones de presencia física para debate intragrupo e intergrupo.
Evaluación a través de metodología delphi de la epidemiología del
dolor, objetivos del programa y diseño del mismo.
2. Realización, a través de estos grupos, de un Documento Marco
del Programa que establezca las directrices a seguir en relación
con dolor en nuestra comunidad.
3. Creación de 2 Unidades de Dolor destinadas a desarrollar este
Programa de Evaluación y Tratamiento del Dolor. Cuatro áreas de
salud de referencia para cada unidad y dotadas de médicos, enfermeras
y personal auxiliar, con una distribución funcional de:
Docencia: > 50% del total de su actividad.
Actividad asistencial: < 35% del total.
Investigación: 15% del total de la actividad.
3.1. Primera etapa (primer año de funcionamiento: marzo 2003-
febrero 2004):
a) Docencia. Orientada a la formación continuada de médicos y
enfermeras del sistema, en ejercicio profesional, en la evaluación y
tratamiento del dolor.
b) Actividad asistencial. Una parte dentro de las propias unidades
limitada a una cartera de servicios básica de dolor crónico. Otra parte
concertada con servicios específicos (anestesiología, fundamentalmente,
y radiología intervencionista).
c) Actividad investigadora. Formación de los médicos y enfermeras
de las unidades en investigación básica y Medicina Basada en
la Evidencia (MBE).
3.2. Segunda etapa (segundo año de funcionamiento: marzo
2004-febrero 2005):
a) Docencia. Formación continuada de médicos y enfermeras en
ejercicio profesional y formación pregrado de alumnos de medicina,
enfermería, terapia ocupacional y fisioterapia.
b) Actividad asistencial. Ampliación de la cartera de servicios a
todos los dolores neuropáticos. Implante progresivo de técnicas específicas
con especialistas/servicios clínicos entrenados en anestesiología
especialmente; también, neurocirugía y radiología intervencionista.
Formación de especialistas de anestesiología en nuevas técnicas
específicas. Incorporación de anestesiólogo a tiempo parcial a
cada Unidad de Dolor.
c) Actividad investigadora. Evaluación de la efectividad de todas
las actividades y técnicas específicas realizadas en o para las Unidades
de Dolor.
d) Fomentar el desarrollo del Programa de Evaluación y Tratamiento
del Dolor.
3.3. Tercera etapa (segundo año de funcionamiento y siguientes):
a) Docencia. Pregrado (alumnos de medicina, enfermería, terapia
ocupacional, fisioterapia), postgrado (MIR, PIR), formación continuada
(médicos, enfermeras de Primaria y Especializada).
b) Actividad asistencial. Dolor crónico: mantenimiento de la cartera
de servicios. Dolor agudo: inicio del abordaje en dolor postoperatorio
a través de anestesiólogo incorporado a cada Unidad.
c) Docencia. Formación continuada de médicos y enfermeras en
ejercicio profesional y formación pregrado de alumnos de medicina,
enfermería, terapia ocupacional y fisioterapia.
d) Actividad investigadora. Evaluación de la eficiencia y efectividad
de tratamientos y técnicas específicas en el tratamiento del dolor
realizadas en y para las Unidades de Dolor.
e) Fomentar el desarrollo del Programa de Evaluación y Tratamiento
del Dolor.
Resultados:
1. En relación con el Programa:
Varias reuniones de trabajo de cada grupo. Realización de un estudio
con metodología delphi sobre el dolor en nuestra comunidad
sobre datos básicos de epidemiología, abordaje del mismo, método
de desarrollo y orientación y definición del Programa.
Actualmente elaborado el documento final previo a la discusión
intergrupo del borrador del futuro programa.
Implicación diferente en cada grupo y en las categorías profesionales
de los mismos, con posicionamiento muy diferente, desde la
indiferencia a la colaboración absoluta. Con anestesiología, aparte
de estas disposiciones, ha habido, además de colaboración absoluta,
también en algunos casos oposición al desarrollo del programa y
unidades tal como han sido concebidos.
2. En relación con las Unidades de Dolor:
2.1. Primera etapa (primer año):
Los médicos y enfermeras de las Unidades de Dolor han realizado
durante la primera etapa una sesión docente básica en todos
y cada uno de los centros de salud de la Comunidad de Extremadura
(104).
Actividad asistencial. 1.451 pacientes atendidos entre las dos unidades,
con índice sucesivas/primeras 1,4. De ellos, 70 han requerido
técnicas invasivas (4,8%) en una proporción de 1,8 sesiones/paciente,
realizadas en casi su totalidad por Anestesiología (126), y el resto
por radiología intervencionista. Como técnicas no invasivas se
han realizado 830 sesiones de tens y 957 de iontoforesis. Los pacientes
se han ajustado a la cartera de servicios de las unidades únicamente
en un 52%.
Investigación. Formación específica de los profesionales y definición
de dos estudios retrospectivos específicos sobre dolor.
2.2. Segunda etapa (segundo año, momento actual):
Definición de objetivos escritos de actividad y de calidad para cada
uno de los tres apartados: docencia, asistencia e investigación.
Docencia. Realizándose actualmente por médicos, enfermeras y
auxiliares de enfermería para sus colectivos homólogos de los hospitales.
Programación de cursos de media duración de nivel intermedio
para profesionales médicos y de enfermería en ejercicio profesional.
Talleres de corta duración para alumnos de medicina, enfermería,
terapia ocupacional y fisioterapia. Rotantes en ambas unidades
de dichos alumnos en períodos cortos (una semana) y de tutores
de residentes (dos semanas), siempre con objetivos docentes previos
escritos.
Asistencia. Mantenimiento de la cartera de servicios, con incremento
del control de acceso a las unidades.
Conclusiones: 1. El asumir el dolor como problema de salud por
parte de la administración sanitaria y diseñar un Programa específi-
108 COMUNICACIONES Y POSTERS
Se recogieron efectos secundarios leves de duración limitada,
consistentes en sensación de mareo, aumento de dolor en el lugar de
punción, rigidez, debilidad y un posible aumento de la tensión ocular
homolateral.
Discusión: Las cefaleas pueden ser de diferentes tipos; entre
ellas, las más prevalentes son la cefalea tensional y la migraña. Sin
embargo, el dolor cráneo-facial asociado al síndrome de dolor miofascial
cervical es una entidad relativamente frecuente.
El síndrome de dolor miofascial provoca cefalea cuando afecta a
los músculos cervicales. Es una de las causas de lo que se conoce como
cefalea cervicogénica, cuya prevalencia puede alcanzar hasta el
17,8% de la población que habitualmente sufre dolores de cabeza.
Su definición, clasificación y posibles tratamientos siguen estando
en controversia, no habiendo consenso entre los expertos en la materia.
La posibilidad de que una cefalea pueda originarse por alteraciones
en las estructuras cervicales ha sido objeto de múltiples estudios
y debates. Está bien descrito el mecanismo por el cual la irritación o
lesión de las raíces cervicales superiores puede provocar cefalea o
algias faciales. Su causa más frecuente es el traumatismo, aunque la
discopatía, espondilosis o el puerperio también pueden causarla.
El tratamiento del dolor debe incluir la potenciación de la inhibición
central de los estímulos y, simultáneamente, la reducción de las
aferencias periféricas a través de ejercicios de rehabilitación y la terapia
específica de los puntos gatillo.
Conclusiones: Así pues, las conclusiones que pueden extraerse
de este trabajo, aunque limitado por el escaso número de pacientes,
deben ser:
1. Proponer una nueva forma de exploración e indicación de tratamiento
en las cefaleas que evite el mal manejo de estos pacientes.
2. Proponer técnicas de infiltración con anestésicos locales, y sólo
cuando la efectividad de éstas sea de corta duración, pasar a infiltraciones
con toxina botulínica.
3. Generar un protocolo de infiltraciones seriadas en el tiempo
para este tipo de cefaleas, dado que este tratamiento carece de efectos
secundarios que impliquen morbilidad severa.
Por todo ello proponemos la realización de un estudio de rangos
comparativos en la cefalea asociada a síndrome de dolor miofascial
para el tratamiento con infiltraciones de toxina botulínica.