La estimulación medular de cordones posteriores constituye, desde
hace años, una de las terapias de elección para ciertos tipos de dolor
crónico. Aunque existe una amplia literatura respecto a la efectividad
de la terapia en múltiples patologías, no resulta así en cuanto
a la modelización del efecto del impulso eléctrico en las zonas estimuladas.
Existen muy pocos modelos matemáticos que nos permitan
analizar de forma rigurosa el campo eléctrico creado por los
electrodos, así como el efecto de los cambios en las características
de la onda de estimulación. Uno de los motivos de esta carencia es
la diversidad anatómica que nos encontramos, haciendo prácticamente
imposible la predicción a partir de modelos de los efectos de
la neuroestimulación en un paciente determinado. Sin embargo, dichos
modelos pueden ser muy eficaces a la hora de optimizar los parámetros
de estimulación.
En este taller se intentan establecer unos parámetros de estimulación
persiguiendo dos objetivos fundamentales, que son, en orden de
importancia:
• Creación de una zona de parestesia adecuada para cada patología.
• Minimizar el consumo para conseguir una mejor relación coste/
beneficio.
Para ello nos basaremos tanto en estudios teóricos como en la
amplia experiencia acumulada gracias a los miles de sistemas Medtronic
implantados en la actualidad.
Partiendo de estas premisas, y siempre buscando la aplicación
práctica de los criterios más que la pura descripción teórica, nos basaremos
en el siguiente esquema :
1. ¿Qué es la neuroestimulación?
2. Esquema teórico de un neuroestimulador.
3. Parámetros programables:
3.1. Forma de onda: frecuencia, Duración de impulso, amplitud.
3.2. Polaridad: selección de polos activos, campos eléctricos.
3.3. Modos de estimulación: SingleStim y DualStim.
4. Influencia de cada uno de los parámetros anteriores en la estimulación.
5. Criterios de ahorro de energía.
6. Selección de casos prácticos de reprogramación, motivos y
efectos de los cambios en los parámetros.
7. Herramientas para la detección de problemas.
El objetivo final es que el asistente al taller pueda tener más criterios
a la hora de abordar la programación de un neuroestimulador,
consiguiendo una mayor eficacia de la terapia y, si es posible, un
ahorro de energía que redundará directamente en un aumento de vida
del dispositivo y una disminución del coste de la terapia.