Recientemente han llegado al campo del manejo del dolor en la
patología discal lumbar una serie de técnicas como la nucleoplastia1,
anuloloplastia2 y la denominada discolisis intradiscal con ozono3.
Las dos primeras consisten en la introducción de un electrodo en el
interior del disco intervertebral. La nucleoplastia se basa en la introducción
de una sonda de radiofrecuencia que calentando el núcleo
vaporiza su contenido, disminuyendo así el volumen del mismo, aliviando
de esa manera la compresión sobre la raíz nerviosa. La anuloplastia
se realiza igualmente con radiofrecuencia, aplicada mediante
un electrodo especialmente diseñado para permanecer en el
interior del anillo fibroso y, al calentarse, destruir las terminaciones
nociceptivas del anillo. La nucleoplastia está indicada en el dolor
ciático por hernia discal contenida, y la anuloplastia está diseñada
para el dolor discogénico por degeneración del disco. Las publicaciones
que hacen referencia a estas dos técnicas, todavía mantienen
en el aire la eficacia de las mismas, ya que han aparecido publicaciones
con resultados contradictorios. Por otro lado, el material fungible
y los equipos de radiofrecuencia representan en estos casos una
inversión de difícil justificación en nuestro país en la actualidad.
Desde la I Guerra Mundial se conocían las propiedades del ozono
como un gas derivado del oxígeno con propiedades germicidas y antiinflamatorias.
Su uso tiene un especial interés en la patología discal,
ya que se han llegado a publicar resultados altamente satisfactorios
de su utilización en el tratamiento mínimamente invasivo de la hernia
discal lumbar, entre otras aplicaciones menos contrastadas.
La reciente publicación en USA3 de un estudio sobre 600 pacientes
con patología del disco lumbar, fundamentalmente hernias
discales contenidas, ha significado un aldabonazo muy importante
para difundir su uso en nuestro país, tanto en la medicina pública como
privada. En el Hospital de Gran Canaria “Doctor Negrín” contamos
con un equipo de ozonoterapia desde hace cinco años, utilizado
en el Servicio de Oncología Radioterápica, con el que se han realizado
estudios sobre su aplicación en patología tumoral y circulatoria4.
Nuestra experiencia se concentra en un grupo inicial de 50 pacientes
que o bien estaban en la lista de espera del Servicio de Neurocirugía
para ser intervenidos de hernia discal o simplemente eran
introducidos como nuevos en esa lista de espera. A todos se les ofreció
la posibilidad de esta técnica durante la espera hasta ser llamados
a cirugía; curiosamente, la discolisis fue rechazada por unos pocos
pacientes. El tratamiento consiste básicamente en la inyección
percutánea de pequeñas cantidades de ozono (4-5 cc) intradiscal y
unos 8 a 10 cc paravertebral en el foramen a nivel de la raíz, complementándose
con un pequeña dosis de metilprednisolona 40 mgr y
bupivacaína 0,125% (1 cc de cada producto). El empleo del esteroide
y del anestésico local reside en su mecanismo coadyuvante en el
alivio del dolor ciático, aumentando el porcentaje de buenos resultados3.
En otro grupo de pacientes se ha seguido un protocolo de varias
inyecciones paravertebrales sin control radiológico, realizándose
la técnica en la Unidad del Dolor Crónico, obteniéndose también
buenos resultados, aunque a más largo plazo en comparación con la
técnica intradiscal de una sola sesión.
Como consecuencia del procedimiento no se ha producido ninguna
agravación de la patología, ni han aparecido efectos secundarios,
salvo un caso de alergia a la vancomicina intravenosa, que administramos
en todos los casos de intradiscales de forma profiláctica.
En el 90% del grupo tratado y con un seguimiento medio de tres
meses se han obtenido excelentes resultados, retornando el 75% de
los pacientes a su actividad profesional o laboral previa. Un 10% fue
intervenido quirúrgicamente por fracaso de la técnica. Inicialmente,
hemos ofrecido discolisis con ozono a pacientes con protusiones discales
(hernias contenidas) sin déficits neurológicos motores.
En definitiva, la impresión preliminar del uso de la ozonoterapia
vertebral es que se trata de una técnica sencilla de realizar, muy segura,
eficaz y de bajo costo, si la comparamos con la nucleoplastia
y anuloplastia. La curva de aprendizaje para los facultativos involucrados
habitualmente en el tratamiento del dolor mediante técnicas
intervensionistas es mínima. El tiempo dirá si estamos asistiendo a
una revolución en el manejo quirúrgico de la hernia discal lumbar.
Bibliografía
1 KLEINSTUEK FS, DIEDERICH CJ, NAU WH, Y COLS. Acute biomechanical
and histological effects on intradiscal electrothermal
therapy on human lumbar discs. Spine 2001; 26:2198-2207.
2 Value of IDET still up in the air after rtwo randomized controlled
trials arrive at conflicting results. The Back Letter 2003; 18,
7:73-80.
3 ANDREULA CF, SIMONETTI L, DE SANTIS F, Y COLS. Minimally
invasive oxygen-ozone therapy for lumbar disk herniation. Am J
Neuroradiol 2003; 24:996-1000.
4 CLAVO B, PÉREZ JL, LÓPEZ-SUÁREZ G, LLORET M, RODRÍGUEZ
V, MACÍAS D, SANTANA M, MORERA J, FIUZA D, ROBAINA F, GÜNDEROTH
M. Effect of Ozone Therapy on Muscle Oxigenation. Journal
of Alternative and Complementary Medicine. J Altern Complem
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