Objetivo. Valorar la eficacia de la amitriptilina frente a la nefazodona en el tratamiento del dolor neuropático.
Material y métodos. Se estudiaron 60 pacientes en el periodo de 12 meses. Todos los pacientes presentaban dolor neuropático de 1 a 6 meses de evolución, con un componente de disestesia en el 40% de los casos. Se dividieron en 2 grupos: A) recibieron amitriptilina 25 mg/24 h con incrementos cada 3 días de 25 mg hasta un máximo de 150 mg; B) recibieron nefazodona 50 mg/24 h con incrementos cada 5 días de 50 mg hasta un máximo de 400 mg. Se valoró el alivio del dolor a los 15 días de tratamiento (y sobre todo de los efectos secundarios), al mes y a los tres meses mediante el VAS. Se consideró excelente un alivio >75%, bueno entre el 50-75% y malo <50%. Se valoraron también los efectos indeseables de la medicación. Se consideró significativo una p < 0,05.
Resultados. 40 pacientes eran del sexo femenino y 20 del masculino. En 15 pacientes se inición tratamiento al mismo tiempo con rivotril, carbamacepina o gabapentina. Los síndromes dolorosos tratados fueron: dolor neuropático por cáncer y neuralgia postherpética: 8 en cada grupo; dolor talámico, polineuropatía diabética, dolor lumbar: 7 en cada grupo; neuralgia del trigémino, miembro fantasma doloroso, SDRC I: 5 en cada grupo; fibromialgia, Neuralgia de Arnold: 3 casos cada grupo; neuralgia del femorocutáneo postcirugía: 2 casos. La dosis media de amitriptilina administrada fue de 104 ± 32 mg r (50-150) y la de nefazodona fue de 220 ± 64 mgr (50-300). El tipo de dolor más frecuente fue el quemante y cortante en el 62,3%, lacinante en el 40% y punzante en el 25%. El VAS inicial en el grupo A y B respectivamente, fue de 8,7 ± 1,2/8,5 ± 0,9, a los 15 días 5 ± 0,6/5,3 ± 1,1, al mes 3,2 ± 1,3/4 ± 1,1 y a los 3 meses 2 ± 0,9/3 ± 1,1. Ambos fármacos produjeron un excelente alivio del dolor en el 65% de los casos, bueno en el 25% y malo en el 10% (p > 0,05%). La analgesia producida por amitriptilina fue algo superior a la de nafazodona pero sin diferencias significativas. Los efectos secundarios fueron superiores con la amitriptilina respecto a la nefazodona (p > 0,05): hipotensión ortostática 5/2 respectivamente; sequedad de boca: 15/3; náuseas y estreñimiento: 10/3; desorientación, ansiedad, 2/0.
Conclusiones. Ambos fármacos son eficaces en el tratamiento del dolor neuropático por sus efectos inhibidores de la recaptación de NA y serotonina, potenciadoras de las vías descendentes, inhibidoras de la transmisión dolorosa. La nefazodona no presenta afinidad significativa sobre los receptores alfa-2 adrenérgicos, histaminérgicos, dopaminérgicos o colinérgicos, por lo que sus efectos indeseables son inferiores a los de la amitriptilina. Sí posee cierta actividad bloqueante alfa-I adrenérgica que pudiera estar relacionada con posible aparición de hipertensión ortostática.