Objetivos. Demostrar la efectividad seguridad y grado de satisfacción de la técnica epidural en la analgesia para el parto.
Material y métodos. Se estudiaron los partos del año 1998 en nuestro hospital (5.271). De todos ellos recibieron epidural el 20,3% (108) según el siguiente protocolo:
Cateterización del espacio epidural en L2-L3 o L3-L4 según la técnica habitual (pérdida de resistencia con suero fisiológico).Test de confirmación con 3 ml de bupivacaína al 0,25%. Bolo inicial de cara de 8 ml de bupivacaína al 0,125% (7 ml si la talla de la mujer es <150 cm, y 9 ml si > de 165 cm) + 1 ml de fentanilo (0,05 mg). Infusión continua de bupivacaína al 0,06% + fentanilo 2 mcg/ml a 15 ml/h (a 14 ml/h si la talla de la mujer es <150 cm, y a 16 ml/h si >165 cm). Bolos extras si dolor, de bupivacaína al 0,25% o de lidocaína al 1% de 5 ml (4 ml si <150 cm, y 6 ml si 165 cm).
Se recogió la incidencia de cualquier complicación, la forma de finalización del parto, y el grado de satisfacción de la parturienta mediante una encuesta personal realizada a las 24-48 horas del parto.
Resultados. En nuestra serie la complicación más frecuente que hemos encontrado es la aparición de cefalea postpunción de la duramadre. La tasa aceptada en manos expertas de punción dural es de 1-2% y en nuestra serie apareció en un 1,12% (12 casos). De ellas el 66,6% (8 casos) han presentado cefalea (estándar aceptado de 70%), de intensidad variable y duración de aproximadamente 3 días.
Conclusiones: 1) La analgesia epidural es la técnica más segura y eficaz para controlar el dolor del trabajo de parto. 2) Produce un grado de satisfacción excelente-bueno en el 87,3%. 3) Las complicaciones son mínimas en manos expertas siendo la más importante, por su frecuencia, la cefalea postpunción