La OMS califica al dolor como la mayor amenaza para la calidad de vida a nivel mundial

Y es que el dolor crónico conlleva importantes repercusiones clínicas con limitaciones de las actividades diarias, interrupción de la vida social, absentismo e incapacidad laboral, incremento de las depresiones y pensamientos suicidas, así como disminución significativa de la calidad de vida.

Se trata de uno de los problemas de salud más frecuentes en la población adulta y que más consecuencias conlleva a nivel físico y socioeconómico.