El ejercicio físico en pacientes con dolor reduce su intensidad y mejora la función física y calidad de vida 

 

  • La Sociedad Española del Dolor está celebrando su XV Congreso bajo el lema “Vivir sin dolor”, entre el 24 y el 26 de mayo en Palma

 

  • Los expertos recomiendan a los pacientes mantenerse activos acudiendo a un profesional cualificado para el diseño de un plan de actividad personalizado y adaptado a sus necesidades

 

  • La combinación de acupuntura, fisioterapia, el cuidado de la microbiota y los medicamentos ha resultado sinérgica en algunos grupos de pacientes

 

 

Palma, 26 de mayo de 2018.- En el marco del XV Congreso de la Sociedad Española del Dolor (SED), que acaba de celebrarse en Palma de Mallorca, los expertos han actualizado sus conocimientos en cuanto a la actividad física en el contexto de dolor crónico y la potencial utilidad de la acupuntura como terapia adyuvante.  

 

La doctora Inmaculada Failde, especializada en Medicina Preventiva y Salud Pública y catedrática de la Universidad de Cádiz, se hizo cargo de la sesión sobre actividad física y dolor, haciendo hincapié en que los beneficios de la actividad física y el ejercicio físico en personas sanas están bien demostrados.

 

En cuanto al efecto del ejercicio físico sobre el dolor, ha recordado que existen evidencias de que mejora la función física, la intensidad del dolor y la calidad de vida. “Sin embargo, estos efectos se han mostrado esencialmente en pacientes con enfermedades musculosqueléticas como la artrosis, esencialmente de rodilla y cadera, la lumbalgia y la fibromialgia. En estas condiciones, los beneficios son moderados y solo en algunos estudios sobre artrosis o lumbalgia los efectos son más evidentes especialmente sobre la intensidad del dolor”, ha matizado.

 

En una reciente revisión sistemática de estudios sobre los beneficios del ejercicio físico en distintos procesos causantes de dolor crónico, se ha visto que no son muchos los trabajos que evalúan sus beneficios a largo plazo (más de 1 año después de que los pacientes sean sometidos a un programa de ejercicio físico durante varias semanas). Por otra parte, en algunos de ellos, se incluyen grupos heterogéneos de pacientes y de ejercicios, lo que podría explicar que los beneficios no sean más evidentes en los estudios.

 

Asimismo, ha señalado que, en relación a los efectos del ejercicio en los pacientes con dolor crónico, existen preguntas que todavía permanecen sin una respuesta clara, entre otras: “¿Qué tipo de ejercicio es más beneficioso?”, “¿Cuál es la duración más adecuada?” y “¿Existe un umbral de ejercicio que mejore el dolor?”. La experta considera que todos estos son temas que será necesario abordar en un futuro próximo.

 

A entender de la doctora Failde, todo aquel ejercicio que se realiza con una duración o intensidad excesivas, o sin tener en cuenta las características particulares de cada persona, puede tener consecuencias negativas, incluso en personas sanas. “El ejercicio físico en cualquier caso, y por supuesto en personas que sufren patologías causantes de dolor crónico, debe estar personalizado, ser progresivo, recomendado y supervisado por un profesional cualificado y desarrollado mediante un programa que incluya distintos tipos de ejercicio aeróbico, de fuerza y de elasticidad dependiendo del paciente”, ha subrayado.

 

Se recomienda a los pacientes que intenten mantenerse activos, que se sometan a la valoración de un profesional cualificado para que recomiende el programa de ejercicio más adecuado para su problema y sus características personales, y que lo cumplan. En general los programas de ejercicio combinados (fuerza, elasticidad y aeróbicos) son los más empleados: “Con intensidad progresiva, con periodos de descanso y adaptados a la edad y las circunstancias particulares de cada individuo”, ha apuntado.

 

Finalmente, ha insistido en la necesidad de que se lleven a cabo estudios rigurosos que permitan medir la efectividad del ejercicio a largo plazo y puedan dar respuesta a las preguntas que todavía están sin resolver en este campo, así como en la necesidad de mantenerse activo a cualquier edad.

 

Acupuntura en dolor crónico, también como herramienta de diagnóstico

 

El doctor Mike Cummings, director médico de la Sociedad Británica de Acupuntura (BMAS), ha sido otro de los ponentes en este encuentro científico, donde ha recordado que la evidencia respalda la eficacia de la acupuntura a partir de estudios con grupos de control y con resultados en la práctica clínica.

 

El doctor Cummings ha apuntado que existen diferencias documentadas en cuanto a la respuesta a esta estrategia terapéutica en función de las enfermedades. Así, la efectividad es particularmente elevada en pacientes con dolor muscular, mientras que la tasa de respuesta es más reducida en casos de dolor neuropático.

 

Asimismo, ha recordado que la acupuntura es una terapia que se utiliza en combinación con fisioterapia o medicamentos, dando muestras de efectos sinérgicos en algunos grupos de pacientes. Por otro lado, su empleo ha resultado útil en otros contextos clínicos, como cuidados paliativos, perioperatorios e incluso intensivos.

 

Este experto ha destacado la eficacia de las agujas filiformes en la evaluación y el diagnóstico del dolor, “particularmente en medicina musculoesquelética y en el contexto de interacciones viscerosomáticas complejas”.

 

Incluso la acupuntura denominada Sham (falsa), un procedimiento en el cual se lleva a cabo la inserción de agujas al azar a 2 ó 3 cm de distancia de los puntos utilizados en el tratamiento real, no puede considerarse un placebo sino una intervención activa ya que, como ha declarado este experto, “muchas veces ofrece mejores resultados que la atención convencional en casos de dolor crónico, muy claramente en lo tocante a calidad de vida”.

 

Microbiota y dolor

 

En otra de las sesiones de este encuentro científico, la profesora encuentro científico, la docto

aoctora sanitarios correctamente al paciente sobre su enfermedad, lo que conllevar Raquel Abalo, catedrática de Farmacología de la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid, ha explicado que la inflamación producida por la colonización del tubo digestivo por patógenos puede ocasionar dolor en el mismo (dolor abdominal), que puede ser muy persistente incluso cuando ya no es evidente la inflamación, por sensibilización de las fibras sensoriales locales, como en el síndrome de intestino irritable postinfeccioso.

 

“Sin embargo, a veces los microorganismos no son los causantes directos del problema, sino que se aprovechan de la situación, liberando sustancias al torrente circulatorio o provocando un estado inflamatorio sistémico que puede alterar también los mecanismos de percepción y transmisión del dolor a otros niveles”, ha indicado. A veces, este estado inflamatorio sistémico predispone a que los estímulos relativamente leves ocasionen dolores intensos, debido a la sensibilización de los sistemas que participan en la percepción y transmisión del dolor.

 

Según la presentación de la profesora Abalo, en la actualidad se están investigando los mecanismos concretos que permiten mantener un equilibrio de la flora intestinal adecuado, de manera que los patógenos no produzcan enfermedad ni dolor, y prevalezca la acción de las bacterias beneficiosas.

 

Así, ha apuntado que se trabaja desde hace tiempo en el desarrollo de antagonistas de algunos receptores que se localizan en ciertas células y que responden específicamente a patrones moleculares presentes en los microorganismos, como los llamados toll-like receptors (TLR).  “Por otra parte, recientemente, se han empleado trasplantes fecales para restituir la flora alterada en pacientes con patologías como obesidad, y ésta puede ser otra vía a probar en los pacientes con dolor”, ha añadido.

 

A su entender, “es mucho lo que todavía nos falta por saber de este apasionante mundo de la flora intestinal, de cómo nos afecta y de cómo podemos modularla”.

 

Sobre la Sociedad Española del Dolor

 

La Sociedad Española del Dolor (SED) es una asociación profesional, multidisciplinar y sin ánimo de lucro, fundada en junio de 1990 con la intención de promover trabajos científicos sobre los mecanismos y el tratamiento del dolor, sensibilizar a la sociedad sobre esta problemática y fomentar la mejora constante en la valoración y la terapia de los pacientes que sufren dolor. La SED es el capítulo español de la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) así como el capítulo español de la Federación Europea de Sociedades del Dolor (EFIC), que a su vez son referencia para temas de dolor en la Organización Mundial de la Salud. En la SED, que cuenta actualmente con más de 1.000 socios, se integran profesionales de distintas especialidades y grados, en su gran mayoría médicos. También forman parte de esta asociación otros profesionales no médicos, como farmacólogos, psicólogos, diplomados de enfermería y fisioterapeutas.

 

 

Puedes obtener más información en la página web: www.sedpalma2018.es y en:

” src=”cid:image001.jpg@01D3F4F3.0E33EA70″ alt=”índice” align=”left” hspace=”12″ v:shapes=”Imagen_x0020_10″ class=”Apple-web-attachment Singleton”>@SEDPalma2018

#SEDPalma2018

@Sedolor

 

Para más información:

SED                                                                                                                                           

Clara Gutiérrez – Móvil 675 695 090

E-mail: clara.gutierrez@sedolor.es