La POP y la SED se proponen identificar las necesidades de los pacientes crónicos que sufren dolor

 

  • Lanzamiento de un estudio sobre el impacto del dolor en personas con enfermedades crónicas.
  • Más de la mitad de las personas con dolor intenso (53%) reconocen que se han visto obligados a reducir o limitar sus actividades habituales

Madrid, 5 de junio.- Identificar cómo se está abordando el dolor asociado a una enfermedad crónica es el principal objetivo de la encuesta lanzada por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) y la Sociedad Española del Dolor (SED).

Más de la mitad de las personas con dolor intenso (53%) reconocen que se han visto obligados a reducir o limitar sus actividades habituales, según el Documento marco para la mejora del abordaje del dolor en el SNS (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2014). Y es que el dolor crónico (el que perdura más de tres meses) se considera una enfermedad en sí misma y afecta a las personas en todas las facetas de su vida: la personal, la laboral, la familiar, el ocio…

Sin embargo, pese a este impacto, las organizaciones de pacientes y los especialistas han observado cómo los propios pacientes muchas veces viven el dolor con resignación como un síntoma más de su enfermedad principal. Del mismo modo, han detectado que en numerosas ocasiones los pacientes desconocen las alternativas terapéuticas que mejorarían su calidad de vida.

Este escenario del dolor y su falta de verbalización por parte del paciente están causadas en parte por la falta de información y formación. De ahí, la necesidad detectada por la POP y la SED de conocer las necesidades de estos pacientes y, con esta información, proponer acciones que promuevan la mejora de la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas que sufren dolor, informándolas y educándolas sobre la importancia de identificar, valorar y verbalizar el dolor.

El estudio que se inicia hoy arranca con una encuesta que estará activa durante un mes en este enlace y puede ser respondida por todas aquellas personas con una enfermedad crónica que sufren dolor.

Un grupo de trabajo multidisciplinar, formado por la SED, la POP, organizaciones de pacientes, médicos y otros profesionales sanitarios analizarán los resultados obtenidos en esta encuesta sobre la situación actual de las personas con enfermedad crónica que conviven con dolor y plantearán propuestas de acción que mejoren la atención sanitaria y calidad de vida de estas personas.

Los resultados y propuestas de acción que concluyan de este estudio serán publicados el próximo mes de septiembre.

 

Sobre la Sociedad Española del Dolor

La Sociedad Española del Dolor (SED) es una asociación profesional, multidisciplinar y sin ánimo de lucro, fundada en junio de 1990 con la intención de promover trabajos científicos sobre los mecanismos y el tratamiento del dolor, sensibilizar a la sociedad sobre esta problemática y fomentar la mejora constante en la valoración y la terapia de los pacientes que sufren dolor. La SED es el capítulo español de la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) así como el capítulo español de la Federación Europea de Sociedades del Dolor (EFIC), que a su vez son referencia para temas de dolor en la Organización Mundial de la Salud. En la SED, que cuenta actualmente con más de 1.000 socios, se integran profesionales de distintas especialidades y grados, en su gran mayoría médicos. También forman parte de esta asociación otros profesionales no médicos, como farmacólogos, psicólogos, diplomados de enfermería y fisioterapeutas.

Sobre la Plataforma de Organizaciones de Pacientes

La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) reúne a 27 organizaciones de pacientes de ámbito estatal, cada una de ellas con presencia en, al menos, 6 Comunidades Autónomas, con unas 1.500 organizaciones asociadas y defiende los intereses de unos 10 millones de pacientes. Es el interlocutor representativo, unitario y autónomo fundado por los propios pacientes en España. El objetivo de la POP es promover la participación de los pacientes en las decisiones que afectan a su propia salud y defender sus derechos en todos los ámbitos, políticas y actuaciones que afectan a sus vidas.