LIRE apoya con un documento el posicionamiento de la SED sobre el uso de Versatis en dolor neuropático

La Liga Reumatológica Española (LIRE), como entidad que engloba a 50 asociaciones de pacientes con enfermedades reumáticas y músculo esqueléticas, muestra su apoyo al posicionamiento de la Sociedad Española del Dolor (SED) sobre el APÓSITO DE LIDOCAINA 5%.

Pueden consultar el documento completo creado por LIRE aquí.

Con esta iniciativa, la Sociedad Española del Dolor pretende, de manera pública y trasparente, mostrar su posicionamiento sobre determinados medicamentos y fármacos que aparezcan en el mercado y que irá publicando en este página regularmente.

POSICIONAMIENTO

Con fecha 31 de agosto del 2018, la Subdirección General de Calidad de Medicamentos y Productos Sanitarios, registró una resolución respecto al medicamento VERSATIS (apósito de lidocaína al 5%).

Respecto a esta noticia, la SED, congratulándose por la disminución de precio, ve con preocupación la falta de opciones terapéuticas que van a sufrir los pacientes con dolor neuropático localizado no debido a neuralgia posherpética. Al igual que las autoridades sanitarias estatales y diferentes departamentos de salud, la SED ha advertido sobre el creciente uso de este fármaco fuera de patologías asociadas a dolor neuropático localizado.

La SED, como sociedad científica referente en dolor, ha desarrollado programas de formación y guías de práctica clínica, tanto para el correcto diagnóstico del dolor neuropático como su tratamiento con la mejor evidencia disponible. El apósito de lidocaína al 5%, siempre se ha incluido como un tratamiento a considerar exclusivamente en dolor neuropático localizado, principalmente en aquel que se asocia a alodinia cutánea y siguiendo las normas para prescripción de medicamentos vigentes autorizadas, incluidas aquellas en indicación fuera de ficha técnica.

No hemos encontrado ningún documento oficial que haya recomendado su uso fuera de estas indicaciones. Aunque la única indicación autorizada en España es para el alivio sintomático del dolor neuropático asociado a infección previa por herpes zóster (neuralgia posherpética, NPH) en adultos, el hecho que diferentes fenotipos de patologías que cursan con dolor neuropático localizado sean sensibles al bloqueo de la hiperexcitabilidad de los canales de sodio, explica su inclusión en las guías y prescripción en estas patologías.

Tres problemas han surgido en la práctica clínica diaria, que pueden explicar su utilización continuada fuera de ficha técnica e incluso en dolor no neuropático:

1. No siempre es fácil confirmar con certeza que un dolor se debe a una lesión o enfermedad del sistema somatosensorial. Para ello, se requiere de pruebas neurofisiológicas y/o de imagen que, además de costosas, no siempre están al alcance de Atención Primaria y provocan largas listas de espera en atención hospitalaria, lo que conlleva un retraso en el tratamiento del paciente. Así, habitualmente, la decisión de iniciar una terapia se hace con una sospecha clínica de alta probabilidad, que nos sirve de puente hasta el diagnóstico confirmatorio. Así, ante la sospecha de dolor neuropático basado en la historia clínica con una adecuada exploración neurológica, éste y otros tratamientos para el dolor neuropático, deben instaurarse en atención primaria sin más demora.

2. En los pacientes frágiles (ancianos, polimedicados y pluripatológicos), así como aquellos que no se pueden permitir efectos secundarios cognitivos o que alteren sus habilidades de coordinación (conductores profesionales o que manejan maquinaria peligrosa), las opciones farmacológicas con acción central no son convenientes en primera línea. En este tipo de pacientes, el tratamiento tópico debe ser considerado en primera línea.

3. La ausencia de protocolos de seguimiento claros cuando evaluar la respuesta y cómo actuar en caso de respuesta parcial no clínicamente relevante. Debemos también comentar que la opción de tratamiento tópico con amplia indicación en dolor neuropático periférico en España es el parche de capsaicina al 8% (Qutenza), con un mecanismo de actuación diferente al de la lidocaína, lo que explica que algunos pacientes respondan a uno y no a otro fármaco. Este tratamiento puede instaurarse tanto en Atención Primaria como hospitalaria. Lamentablemente, la infraestructura y tiempo necesario necesarios para su aplicación, a menudo implicando no menos de 75 minutos cada 3 meses por paciente de reserva de un área acondicionada y personal entrenado, hace difícil su aplicación generalizada.

Por todo lo dicho, considerando el impacto asistencial asociado al uso del apósito de lidocaína 5% pedimos a las autoridades que completen la resolución tomada adoptando unas RECOMENDACIONES DE USO de este medicamento para el tratamiento del dolor neuropático, en base a las siguientes consideraciones:

1. Promover la educación sobre el dolor neuropático y sus alternativas terapéuticas.

2. Protocolizar el uso de lidocaína en apósito al 5% permitiendo su prescripción exclusivamente en patologías con dolor neuropático localizado con obligada monitorización de su respuesta a las 2-4 semanas y decidiendo su continuidad o no en función de si la respuesta ha sido clínicamente relevante.

3. Facilitar y unificar la respuesta que los profesionales sanitarios deberán dar a los pacientes que actualmente se benefician del tratamiento y que ahora va a requerir visado exclusivamente en su indicación.