Solo el 18% de las Unidades del Dolor españolas cubren toda la cartera de servicios necesaria para aliviar el dolor más complejo, que padece el 7% de la población

 

  • El 18% de la población española vive con dolor crónico, un porcentaje que alcanza al 37% en la infancia y el 70% en los mayores de 65% años1

 

  • El 62% de los pacientes con dolor crónico nunca han sido derivados a una Unidad del Dolor 

 

  • Tan solo el 12,8% de los pacientes que se derivan a las Unidades del Dolor provienen de su médico de familia

 

  • El 70% de los centros sanitarios españoles consideran que no disponen de los recursos necesarios para abordar correctamente el dolor de sus pacientes2

 

Madrid, 17 de octubre de 2019.- Con motivo del Día Mundial del Dolor, la Sociedad Española del Dolor (SED) ha celebrado esta mañana un acto en Madrid con el que se pretende aumentar la concienciación y reclamar una atención sanitaria adecuada para los más de nueve millones de españoles que viven con esta enfermedad. Este año, declarado Año Contra el Dolor en Poblaciones Vulnerables se ha querido llamar la atención sobre la situación que atraviesan los colectivos más vulnerables con respecto al dolor, como ocurre con los niños, los adolescentes, los ancianos con demencia, las personas con enfermedades raras, discapacidad y enfermedad mental graves y las víctimas de la violencia, la guerra y la tortura. Cabe señalar que el 18% de la población española vive con dolor crónico pero este porcentaje se incrementa al 37% en la infancia y al 70% en los mayores de 65% años.1

Durante el acto, la SED ha presentado los nuevos datos del “Estudio sobre las Unidades del Dolor en España: actualización de sus recursos y actividades”, realizado en colaboración con el Instituto de Salud Carlos III, que refleja los retos pendientes en el abordaje de esta compleja y, a menudo, invalidante patología. Según este estudio, los últimos datos de 2018 recogen que en las Unidades del Dolor en España se realizaron de media 894 primeras visitas, 573 técnicas diagnósticas, 767 técnicas intervencionistas en el hospital de día, 551 en quirófano y 268 en la sala de Radiología.

En palabras del Profesor Juan Antonio Micó, presidente de la SED, “el manejo del dolor crónico todavía es una asignatura pendiente en España, ya que los recursos sanitarios con capacidad para prestar una atención experta e integral a los pacientes, es decir, las Unidades del Dolor multidisciplinares, son claramente insuficientes y están desigualmente repartidas. Como consecuencia, buena parte de la población no tiene acceso a ellas y quienes sí lo tienen soportan tiempos de demora en la atención muy excesivos. Por tanto, el dolor crónico sigue siendo incomprendido, infradiagnosticado, infra tratado y con frecuencia precariamente atendido en nuestro país”.

De acuerdo a los datos recogidos en el citado estudio, el 70% de las Unidades de Dolor en España (siete de cada diez) consideran que no disponen de los recursos necesarios para abordar correctamente el dolor de sus pacientes, y seis de cada diez centros consideran que el personal sanitario es insuficiente y comentan que habría que contratar más personal o ampliar la jornada laboral. Además, los datos reflejan que apenas un 18% de las unidades aseguran tener capacidad para abordar con éxito los casos más complejos, que representan en torno al 7% del total.

El estudio también profundiza en que tres de cada diez pacientes atendidos en primera visita no proceden del área de influencia de la propia Unidad del Dolor, y tan solo el 12,8% llegan directamente derivados del médico de familia, lo que pone de manifiesto la brecha actual en la continuidad asistencial de muchos pacientes y refleja la necesidad de establecer circuitos de derivación desde Atención Primaria a las Unidades del Dolor, cuando el dolor es intenso o complejo. Por otro lado, la lista de espera para la primera consulta de pacientes oncológicos es de entre diez y quince días, de entre quince días y dos meses para pacientes preferentes y de entre tres y cinco meses para los no preferentes.

En este sentido, el Dr. Víctor Mayoral, secretario general de la SED, ha manifestado la necesidad de mejorar el abordaje del dolor por parte del sistema sanitario español a través de la generalización de las Unidades del Dolor y una mejora en la dotación de las mismas. “La cartera de servicios debe ofrecer, garantizar y facilitar el mejor de los tratamientos disponibles, siempre en coordinación con Atención Primaria. El paciente más complejo, que supone el 7% de la población y especialmente las poblaciones más vulnerables, deben poder acceder a estos servicios altamente eficaces pero que solo están disponibles en pocas Unidades del Dolor, en concreto el 18% de las 183 disponibles en España”, ha explicado.

Además de las especialidades médicas relacionadas con el dolor, estas unidades cuentan obligatoriamente con psicólogos clínicos propios, “siendo muy recomendable que también dispongan de terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas especializados en dolor crónico”, según ha comentado Mayoral, que también ha añadido que “existen robustas experiencias y recomendaciones que apoyan este enfoque, tanto a nivel europeo (Federación Europea del Dolor – EFIC) como a nivel mundial (Asociación Internacional para el Estudio del Dolor — IASP)”. Por último, Mayoral ha recordado que “el dolor crónico es una patología muy estresante para los pacientes y sus familias, por lo que ofrecer un abordaje integral, que tenga en cuenta aspectos emocionales y sociales resulta de gran importancia. Sin embargo, esta atención global también pasa por formar al resto de los profesionales sanitarios para aumentar la comprensión y trabajar en la coordinación entre niveles asistenciales y especialidades, de modo que los pacientes dejen de tener que enfrentarse a un verdadero periplo antes de ser evaluados y tratados con los mejores métodos disponibles y con un enfoque biopsicosocial”, ha concluido.

El dolor crónico para los pacientes

Durante el acto por el Día Mundial del Dolor, la presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), Carina Escobar, ha presentado los últimos datos del informe “El dolor en la enfermedad crónica desde la perspectiva del paciente”, que pone de manifiesto que el 62% de los pacientes con dolor crónico nunca han sido derivados a una unidad especializada y el 70% tiene depresión o ansiedad y dificultades para realizar labores cotidianas. Escobar ha lamentado “la desprotección que tenemos las personas que convivimos con una enfermedad crónica” y ha considerado “que es especialmente notoria desde el punto de vista laboral, donde solo una cuarta parte de las personas con enfermedades crónicas en España están trabajando y, aunque se estima que en 2020 las enfermedades crónicas serán la principal causa de discapacidad, el dolor crónico no se incluye en el baremo de cálculo que se utiliza para otorgar la discapacidad o la dependencia”.

 

En el estudio se destaca que solo el 60% de los pacientes cuenta con un diagnóstico específico de dolor crónico, por lo que, según Escobar, “el dolor crónico todavía está infra tratado en España”. Por eso, ha recordado que “necesitamos abordar la cronicidad de manera integral y con atención multidisciplinar, ya que no hacerlo provoca que el sistema sanitario y de protección social pierda su sentido”. Y, para concluir, ha manifestado que “tenemos que escuchar a los pacientes y a sus familias y darle toda la importancia que tiene vivir con dolor y el impacto que causa, requerimos de un trato humanizado que pasa por el compromiso de todos a trabajar en equipo para mejorar, de verdad, la vida de las personas con enfermedades crónicas”.

 

Por otro lado, la paciente Ana Llorens, que pertenece a ese 7% de casos complejos, expuso su testimonio personal a los asistentes. Ana tiene gastroparesia y pseudo-obstrucción intestinal crónica, por lo que su alimentación e hidratación están limitadas. Su equipo de Medicina Digestiva la derivó a una Unidad del Dolor y, posteriormente, a una de alta complejidad para finalmente llegar a un tratamiento adecuado. Hasta entonces, pasaron tres años en los que tuvo que interrumpir su vida. “Necesitamos que nos escuchen, que nos crean y que entiendan que el tratamiento del dolor debe ser integrante del mismo desde el momento del diagnóstico, que tratarlo es tratar nuestra enfermedad y no solo un síntoma secundario. Durante 12 años sentí mucha incomprensión, hasta que comenzaron a tratarme del dolor. Mi enfermedad no tiene cura (por ahora), pero desde que no siento apenas dolor, he podido recuperar mi vida”, ha abogado.

 

El dolor en las personas más vulnerables

 

El Día Mundial del Dolor es una fecha instituida por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP, por sus siglas en inglés) y la Federación Europea del Dolor (EFIC, por sus siglas en inglés), con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para aumentar la concienciación sobre el sufrimiento de los millones de personas que viven con dolor en todo el mundo. En esta ocasión, el 17 de octubre sirve como colofón a 2019, declarado Año Global contra el Dolor en Poblaciones Vulnerables por la IASP.

La Organización Mundial de la Salud considera que el tratamiento del dolor es un derecho inalienable de todas las personas. Esta situación se agrava considerablemente en el caso de los colectivos más vulnerables, ya que sus características vitales, sociales, físicas, psíquicas o cognitivas les impiden comprender y expresar el dolor, además de buscar y exigir su tratamiento y participar activamente en el mismo.

 

Durante el acto, celebrado hoy en el Teatro Real de Madrid, se ha leído un manifiesto para reclamar las necesidades pendientes en el tratamiento del dolor en España y se ha realizado un acto simbólico en apoyo a estos pacientes. El Prof. Micó ha recordado que “el abordaje del dolor en España está muy lejos de ser óptimo, por eso, desde la Sociedad Española del Dolor pedimos que se instauren políticas sanitarias y sociales que permitan unir a instituciones, pacientes, sociedad y profesionales sanitarios para que ningún paciente se quede sin una atención adecuada; para que se incremente la formación en dolor y se considere una especialidad propia, y para que se amplíe el número de Unidades del Dolor en España. Porque el alivio del dolor es un derecho humano reconocido por la ONU”.

 

Sobre la Sociedad Española del Dolor

La Sociedad Española del Dolor (SED) es una asociación profesional, multidisciplinar y sin ánimo de lucro, fundada en junio de 1990 con la intención de promover trabajos científicos sobre los mecanismos y el tratamiento del dolor, sensibilizar a la sociedad sobre esta problemática y fomentar la mejora constante en la valoración y la terapia de los pacientes que sufren dolor. La SED es el capítulo español de la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) así como el capítulo español de la Federación Europea de Sociedades del Dolor (EFIC), que a su vez son referencia para temas de dolor en la Organización Mundial de la Salud. En la SED, que cuenta actualmente con más de 1.300 socios, se integran profesionales de distintas especialidades y grados, en su gran mayoría médicos. También forman parte de esta asociación otros profesionales no médicos, como farmacólogos, psicólogos, diplomados de enfermería y fisioterapeutas.